Serie Verde

SERIE VERDE

O.R.G.I.A (2004-2005): Serie Verde_#1, fotografía digital

Esta serie fotográfica se propone con la intención de reconstruir y re-presentar la masculinidad en clave de parodia, para redefinir dicho término como una convención de códigos que se pueden esgrimir, desplazar y fabricar. La cultura hegemónica se muestra reacia a concebir la masculinidad en términos de representación, cuando hace décadas que asume la feminidad como artificio. Así, utilizamos el “drag-king” como formato metodológico: no como un fin en sí mismo, sino como una mecánica para desenmascarar la lógica de la potestad masculina. En efecto, el travestismo puede constituirse como un elemento subversivo que penetra y desestabiliza los planteamientos binarios de género que dominan los cuerpos.

O.R.G.I.A (2004-2005): Serie Verde_#2, fotografía digital

Para capturar estas instantáneas de una pose general, hemos documentado e investigado un período que creemos determinante para entender los preceptos de género y de clase en los que se nos educa, y así desentrañar la genealogía de una masculinidad muy concreta, la que se “representa” in situ. Nos referimos a los años de dominación franquista y al sucesivo mutismo, cómplice de la escasez de crítica y reflexión acerca de los valores que nos llegan filtrados tres décadas después de su caída. Dichos valores -de cariz heterosexual- componen el aparato de la producción asimétrica de feminidad y masculinidad, tras los cuales se atrinchera la oligarquía del patriarcado nacional.

O.R.G.I.A (2004-2005): Serie Verde_#3, fotografía digital

Basándonos en los modelos de masculinidad de las décadas de los sesenta y setenta, partimos del análisis de documentos gráficos y sonoros de la época (cine, publicidad, noticiarios, etc.), que habían sido estratégicamente monopolizados por el dictador mediante una maquinaria de restricción ideológica a través de la cual transformaría el prototipo del varón celtibérico en diferentes mitos. Así, el cine promocionado se encargó de difundir un despliegue de características de la hombría española con intenciones de “realidad” basadas en su adecuación con las normas definidas socialmente de “lo que debía ser”, y cuyo cuajo radicó en su incesante repetición.

O.R.G.I.A (2004-2005): Serie Verde_#4, fotografía digital

Un gran elenco de estereotipos masculinos “cañís”, anti-chic y “casposos” contrastaban con la presencia de unas mujeres hiperbólicamente femeninas -casi siempre extranjeras-, que eran presa de un inconmensurable deseo carnal por los susodichos mamarrachos. En todo momento, la mujer fue reducida y soporte de crudas caricaturas que ridiculizaron su sexualidad mediante el espejo de los reprimidos babosos, sin obviar las ilustraciones de la implícita superioridad masculina, que presuponemos es reflejo del latente miedo a la mujer autónoma.

O.R.G.I.A (2004-2005): Serie Verde_#5, fotografía digital

TALLER DE REYES

Los Reyes de la Baraja Española es un taller práctico que tiene por objeto la deconstrucción de la mascarada de la masculinidad característica del tardo-franquismo español, de su ejercicio de poder y de dominación. Es, en esencia, una práctica de performance política dirigida, cuya activación supone un notable esfuerzo logístico de producción, dada la importancia del elemento escenográfico y el atrezzo en general, para lograr un entorno conductista.

O.R.G.I.A (2005): Taller de Reyes. Bastos, Copas Oros, Espadas y Dildos. Los Reyes de la Baraja Española, taller de travestismo (drag-king), 5 h. aprox.
2005_Identidades estratégicas. Prácticas de Intervención Cultural. Sala Matilde Salvador, Universidad de Valencia, 29 abril

A nivel formal está dividido en cuatro escenografías (el salón burgués para los “oros”, el bar para las “copas”, la oficina para las “espadas” y el taller mecánico para los “bastos”), dotadas de elementos de atrezzo de la época acopiados entre rastros varios. Asimismo, se complementa con una dotación de vestuario específico, calzado, y accesorios personales, amén de los requerimientos consabidos de toda práctica drag-king (maquillaje, vendas, condones, rellenos, pelo, algodones, etc.).
A nivel procedimental se compone de una primera fase de transformación física (maquillaje, vestuario y peluquería), seguida de múltiples ejercicios performativos (actitudinales), a saber: ocupación del espacio, movimientos básicos, taller de piropos, baile y cortejo.

O.R.G.I.A (2005): Taller de Reyes. Bastos, Copas Oros, Espadas y Dildos. Los Reyes de la Baraja Española, taller de travestismo (drag-king), 5 h. aprox.
2005_ II Jornadas de políticas lésbicas de la FELGT. Centro Cultural de la Petxina, Valencia, 8-10 diciembre

El taller se complementa con la proyección, al inicio del mismo, del documental P.N.B. (Producto Nacional Bruto).

PRODUCTO NACIONAL BRUTO

P.N.B. (Producto Nacional Bruto) (2005). Vídeo digital, color, sonoro, 13’ 50’

PNB, una pieza que formalmente se encuentra a caballo entre la vídeo-creación y el documental, invita a re-visar la herramienta con la que se erigieron la práctica totalidad de los estereotipos y modelos de conducta masculinos durante la dictadura franquista. Dicha compilación, compuesta por una secuencia no lineal de imágenes fijas y en movimiento -procedentes de la publicidad y del cine institucional del tardofranquismo-, y acompañadas por sonidos familiares (canción ligera y ye-ye) y grafismos que señalan lo habitual y por ello difícilmente perceptible, pretende resumir la sintomatología patriarcal del aparato de propaganda fascista.

Todas estas y otras tantas producciones, fueron suministradas por y durante el régimen con la única finalidad de adoctrinar en términos de sexo-género heteronormativos a una población anestesiada, y neutralizar cualquier posible desviación, evitando así un potencial cortocircuito del sistema. Invitamos con esta selección de realidades ficcionadas, que reúnen una serie de características prototípicas del ‘macho ibérico y del complemento que lo dotó de virilidad (la mujer-madre, la mujer-esposa y la mujer-florero), a desentrañar lo que la ficción convirtió en realidad a través de la iteración y la reproducción de clichés, y a desenmascarar en definitiva, la lógica de la potestad masculina arraigada durante el franquismo, y de este modo los vestigios heredados por nuestra sociedad actual.