Follarse la ciudad

Follarse La Ciudad, 2009-… Art project, técnica mixta, 34 x 67,5 x 51,5 cm.

Follarse la ciudad es un proyecto abierto en el tiempo en el que se pretende cuestionar paulatinamente el heterocentrado y característicamente burgués orden público de las polis occidentales. Mediante significativos cambios de escala y una hibridación de iconografía técnica y pulp, el objetivo es presentar una invasión quasi alienígena e hipersexual del espacio público urbano. Por vía del imaginario de la giganta-monstrua, se tratan de permutar los valores simbólicos de un cierto tipo de arquitectura (fálica), además resignificar ciertos espacios (otros) como fuentes, etc. Así, se redefine la ciudad como un parque de juegos sexual para “la invasora”, donde se invierten dicotomías tales como activo-pasivo, público-privado, masculino-femenino, y donde el deseo y la pulsión son motores para el caos y el desequilibrio, los cuales ponen en solfa el característico juego de apariencias urbanita. Por otro lado, y a través de la perversión del concepto “souvenir”, se aspira asimismo a cuestionar la mercantilización turística que las principales capitales mundiales realizan de su imagen más depurada. Esto es visible en la colección de fetiches de los diferentes “monumentos” asaltados, una serie de brocas-dildo intercambiables para el berbiquí-vibrador-percutor a escala humana, disponibles en un set de viaje.

Follarse La Ciudad_El ataque de Autoerótica: La oscuridad se cierne sobre Barcelona Vol.1, 2009
Art project, técnica mixta sobre papel y vitrina, 66 x 108 x 6 cm.

En esta ocasión, es la “Torre Agbar” (2005), el edificio de Jean Nouvel ubicado en la Avd. Diagonal de Barcelona, el oscuro objeto de la voracidad sexual de AUTOERÓTICA. Es interesante apuntar en este sentido, que tal construcción recuerda formalmente al londinense “30 St Mary Axe” (2004) del arquitecto británico Sir Norman Foster -conocido popularmente como The Gherkin [El Pepinillo]-. Curiosamente, dicho arquitecto británico es el marido de la Dra. Elena Ochoa, la popular psicóloga y sexóloga durante la década de los 90 gracias al programa televisivo “Hablemos de Sexo” (1990-1994) dirigido por Narciso Ibáñez Serrador. Esto último lleva a pensar que quizás no sea tan descabellado tomar torres por dildos, dinamitando la distancia simbólica de lo fálico, al pasar del deseo, al uso, y al posterior fetiche coleccionable.

Follarse La Ciudad_Autoérotica Revolucionada: Golpe bajo al imperialismo, 2010-2011.
Art project, técnica mixta sobre tela, 350 x 172 cm.

Tras haberse entretenido con la Torre Agbar (BCN, 2009), Autoerótica ‘cruza el charco’ para devorar genitalmente el obelisco dedicado al padre ideológico de la revolución y héroe nacional José Martí (1958), ubicado en la Plaza de la Revolución de La Habana. Cuba es una isla que ha sufrido –y aún sufre- la colonización y el imperialismo de otros estados, siendo un paradigma de lo que ha venido a llamarse turismo sexual, fenómeno fomentado en los 90 por el régimen castrista a partir de que la antigua URSS le retirase su apoyo económico. Nosotras nos referimos a este proxenetismo estatal velado como fórmula del “pullovercito”, tomando el pullover de marca como un ridículo bien capitalista representativo de los utilizados como pago en especias por los trabajos sexuales que dentro de la isla se pueden comprar.

Por ello, en este nuevo episodio Autoerótica es poseída por el espíritu de todas las jineteras, por cuyas piernas volvió a entrar el capitalismo en Cuba, viendo las estrellas en un ejercicio de reapropiación revolucionaria que produce una mutación genital provisoria (star-shaped cunt). Su ejercicio masturbatorio, y especialmente el desenlace consecuente en forma de santa-corrida, sacude y golpea la hipocresía tiránica del ideario de la Revolución que convirtió a las mujeres cubanas en el cuerpo productivo-pasivo de su economía sumergida del sexo.

Follarse La Ciudad_We Love Benidorm, 2018-… [en proceso]